La desinfección es uno de los grandes frentes desde donde se está librando la batalla contra el coronavirus. Con el estallido de la pandemia ha aumentado exponencialmente la necesidad de desinfectar espacios públicos y privados. Tanto es así, que un gran número empresas de limpieza, jardinería e incluso mantenimiento de piscinas están ofreciendo servicios de descontaminación de Covid. Anuncian fraudulentamente servicios para los que no están cualificados, utilizan productos químicos que se deben suministrar bajo unas medidas de seguridad que no se están respetando, y así no solo se retrocede en la lucha contra la pandemia, sino que se están poniendo en peligro las vidas de sus empleados y las de sus clientes.
Principalmente, el miedo y la falta de conocimiento están llevando a las personas a tomar medidas desesperadas. En este sentido hay que diferencias a las personas que voluntariamente están desinfectando, de las actuaciones comerciales. En el primer caso, asociaciones como Achicpla (la Asociación Chilena de Controladores de Plaga) avala sólo empresas con Resolución Sanitaria otorgada por el Seremi de Salud. En el segundo, la intencionalidad es otra, porque se está cometiendo intrusismo laboral buscando un beneficio económico.
«Podemos ver estos días empresas que se dedican a la jardinería, el mantenimiento de piscinas, la limpieza, y múltiples sectores más, que hoy se autoproclaman especialistas en desinfección, y es más algunos salen hablando en diferentes medios como expertos en desinfección, haciendo afirmaciones peligrosas y desacertadas».
El oportunismo lleva hasta tal extremo que proveedores de distintos tipos de maquinaria, como hidrolimpiadoras, pistolas de alta presión para pintar, depósitos de productos químicos, etc, están animando a sus clientes, como por ejemplo pintores, para que hagan labores de desinfección.
Desde que estalló la pandemia, constantemente, se están repitiendo malas praxis, como tractores fumigando calles, personas que aplican desinfecciones con vapor, otras que ofertan desinfecciones contra el coronavirus utilizando productos con poder bactericida y fungicida pero no virucida.
La falta de conocimiento no solo está poniendo en riesgo a la persona que aplica el producto, sino también a otras personas que por desconocimiento permanecen en las instalaciones mientras se realiza el tratamiento.
¿Dónde está el fraude?
Si entendemos por fraude garantizar que se ha realizado una desinfección contra un virus letal como es SARS-CoV-2 y no utilizar los productos, ni técnicas adecuadas correctamente, sí podemos hablar de fraude. También se puede hablar de fraude cuando se garantiza que la desinfección dura X días. Los desinfectantes no tienen residualidad, cuando se aplica el desinfectante actúa contra los virus presentes pero no permanece en el tiempo en la superficie.
Uno de los grandes problemas que existen aquí, es que la publicidad es engañosa y juegan con el desconocimiento, y en muchos casos juegan con vacíos legales, y hacen anuncios que distan mucho de ser honestos.
¿Cómo detectar el timo?
Para diferenciar una empresa profesional de otra que no lo es, lo más sencillo es buscar en internet, y preguntar por la Resolución sanitaria. Otra opción es buscar en las webs de asociaciones sectoriales como Achicpla, donde además de empresas registradas en el Seremi de Salud, son empresas que cumplen con un código deontológico que las posiciona como empresas de referencia en el sector.
Referencia: De jardineros a limpiadores de piscinas: el fraude toma el sector de la desinfección. (2020, abril 12). Recuperado de https://www.elconfidencial.com/espana/2020-04-11/empresas-desinfeccion-fraude-intrusismo-laboral-coronavirus-anecpla_2542319/